Quien iba a pensar que me perdería en tu boca, esa boca
jugoza y traviesa
quien iba a pensar que me perderia en tus brazos
calientes siempre pendientes
quien iba a decir que me perdería en tus ojos
esa mirada tierna y profunda
como la de un niño buscando su juguete
Nadie me lo dijo y aún así me perdí
con tu sonrisa y tu voz, con tus palabras sabias de las que tanto he aprendido
y no sólo me perdí en eso...
Me perdí más con sólo tu compañía...
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